Jun 14, 2013
Phil Mickelson llegó al Merion Golf Club aproximadamente cuatro horas antes de las 7:11 de la mañana, la hora en que debía arrancar su ronda, y aun así logró terminar con 67 golpes, tres abajo del par de campo, para tomar el jueves el liderato desde el clubhouse del Abierto de Estados Unidos en la primera jornada.
El ex numero 1 del mundo, Luke Donald, lideraba con 4 bajo par luego de 13 hoyos pero al concluir la primera ronda en las tempranas horas de este viernes bajó a -2, a un golpe del puntero Mickelson.
Tiger cerró la primera ronda con tarjeta de 2 sobre par, lo mismo que el número 2 del mundo, Rory McIlroy.
Adam Scott, en el mismo grupo que Tiger y Rory, terminó mal y cerró la ronda inicial con 2 sobre par. El Australiano terminó la suspendida jornada de ayer -2 pero un out of bounds provocó un doble bogey en el hoyo 15 y eso, sumado a bogeys en el 14 y 17, lo sacó de la punta del torneo.
“Pude haber utilizado un poco de impulso de cafeína en los hoyos de vuelta para mantenerme preciso”, dijo Mickelson. “Pero eso fue en nuestro hoyo nueve o algo así; simplemente quería asegurar que tenía suficiente energía”.
Mickelson voló por la noche desde San Diego después de asistir a la graduación de octavo grado de su hija mayor, donde ella fue una de las oradoras.
Al principio le faltó un poco de precisión. Pero después de que falló un putt para birdie desde ocho pies en su primer hoyo y de que su aproximación al segundo se quedó en el rough, Mickelson se recompuso, ayudado por un poco más de sueño durante la suspensión por lluvia.
Fue su marcador más bajo en una primera ronda desde 1999 de un campeonato que nunca ha ganado, a pesar de que sigue quedando cerca de obtenerlo: ha ocupado el segundo lugar en cinco ocasiones, lo cual es un récord.
“Si soy capaz -y creo que lo seré_, si soy capaz de ganar finalmente un U.S. Open, yo diría que es grandioso. … Pero si nunca logro esa victoria, entonces sería un poco desconsolador”, dijo Mickelson.
Para cuando embocó un par con el que completó su ronda, el sol había reemplazado a las nubes, y los putters habían sustituido a los paraguas. Las tormentas ocasionaron una suspensión de tres horas y media, menos de dos horas después de que comenzaron las acciones.
Mientras tanto, Mickelson y el belga Nicolas Colsaerts (69) eran los únicos jugadores bajo par en la casa club.
Merion fue tan desafiante como se anunció, a pesar de la acometida de tormentas que suavizó el campo durante la semana pasada. Los inclinados greens y rough espeso hicieron que fuera más importante la precisión que el poder.
Ian Poulter tuvo un muy buen inicio, con sólo un par espaciado entre cuatro birdies y tres bogeys luego de nueve hoyos para terminar con tarjeta de 71.
Sergio García registró un birdie en el hoyo 13 par tres de 102 yardas, pero esa fue una anormalidad en un inicio terrible para el español, quien ha estado tratando de reparar un agravio a Woods. García tuvo un cuádruple bogey, un doble bogey y un bogey en sus cinco primeros hoyos, pero posteriormente hizo birdie-eagle en los primeros nueve para finalizar con 73 golpes.
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